la historia sabe ya cuan culpable eres
como culpable es, la espesa nieve de la montaña
que se convierte en avalancha y arrasa todo a su paso.
EEUU hoy y siempre eres así de culpable
Orgulloso como el arado.
Con el estandarte de la libertad
caminando con la frente en alto
pisando pueblos como si estos fueran terrones que se deshacen con el peso imponente de tu constitución que exportas a tu antojo como desdeñosas llamaradas solares y nos golpean aun estando a tal distancias haciendo temblar la tierra toda bajo la sombra fria de tu bandera que solo trae muerte muerte muerte.
Eres la peste negra de nuestro presente.
Somos testigos silenciosos
como lo es la costa.
La costa que amontona cadáveres.
la misma de Elena, que hoy vuelve a reclamar víctimas como ayer.
Sólo que esta ves, no son griegos.
El temible caronte ya no pide émbolos para dejar pasar a sus víctimas,
hoy los barqueros son más astutos y multinacionales.
Hoy se visten de traje y son de alguna manera héroes, que luego se hospedaran seguramente en hoteles cinco estrellas.
La desgracia tiene muy poco valor
pero más que la vida.
En el egeo la sociedad occidental, la humana, la piadosa construyó un camino de cuerpos desde medio oriente hasta Europa.
Los barcos de la muerte tienen un logotipo que se asemeja al el de la OTAN, .¿será por eso que siguen tan impunes.?
Siento tristeza y pena
pero también alegría y felicidad.
Sentí como el río de pronto se detuvo
y de los cielos no caía la lluvia.
pero también el verano llego
a la montaña nevada y nuevamente
el agua comenzó a hacer florecer las orillas y nuevamente la vida, tomo su rumbo y en un murmullo de silencios
me invito a seguirle.